01-10-2004
La evidencia de cambios en nuestro entorno, como consecuencia de múltiples factores contaminantes y modificantes del medio ambiente, son ya constatables para el ciudadano.Tal vez el más palpable es la climatología, que desde hace meses se comporta en España con grandes variaciones sobre lo que era habitual.
La recién celebrada Conferencia del Clima en Nueva Delhi vuelve a poner sobre el tapete la constatación de que existen problemas y que los países del mundo no son capaces de ponerse de acuerdo para darles solución.
Podemos hablar de si Rusia sí, si Estados Unidos no, si Francia poco o si España menos, pero lo cierto es que el cambio climático es un problema global y su avance es ya una realidad.
Representantes de 185 países del mundo se reúnen para hablan de reforzar la lucha contra ese fenómeno, mas allá del 2010, y la sola noticia es un anuncio de esperanza. Se prevén nuevos comportamientos y nuevas metas para el periodo 2013-2017.
Apertura de la Conferencia de Nueva Delhi
Ante esta situación, los ecosistemas son meros espectadores del calentamiento del Planeta. Los ecosistemas del mundo muestran los efectos del calentamiento. Las aves migratorias llegan más tempranamente. Las mariposas han aparecido antes, las plantas han anticipado la primavera. Hay evidentes signos de que estos cambios climáticos han afectado a una amplia gama de ecosistemas en todas partes del mundo.
La Tierra ha elevado su temperatura 0,6ºC durante los últimos 10 años y con una tendencia rápida. Los congelamientos invernales están ocurriendo más tarde y finalizan antes, lo que lleva a la reducción, medida y constatada, de la cubierta de nieve y hielo desde 1960, afectando a parámetros ecológicos de focas, osos polares y pingüinos, y también a la reproducción importantísima especie en la cadena alimentaria humana.
Los científicos coinciden en que las últimas catástrofes naturales tienen un punto en común, que es el calentamiento global del Planeta. Sequía en Japón en 1994, inundaciones en China, Estados Unidos y Centroeuropa, y modificaciones de regímenes de lluvia en Centroamérica, son algunas consecuencias del cambio climático.
La escasez de agua, el incremento de los incendios forestales, la permanencia de la contaminación atmosférica y la desertificación son fantasmas que, poco a poco, se materializan en nuestras latitudes.
Del calentamiento global es responsable la actividad humana que ha aumentado, de forma significativa, las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera.
En el entorno de la Conferencia de Nueva Delhi, España, dentro de los objetivos del Protocolo de Kioto, se comprometió a:
Estrategia de eficiencia energética para el periodo 2003-2012 basadas en ahorro de la energía.· Fomento del uso de biocarburantes con acciones en los presupuestos del 2003 (rebaja fiscal).· Atención especial al seguimiento del Plan Forestal.
España actuará también apoyando las presiones internacionales para que se cumpla en todas las naciones las medidas para la estabilización de las emisiones de gases efecto invernadero.
Los humanos somos los únicos que podemos devolver el equilibrio a la Naturaleza.
Redacción Ambientum www.ambientum.com |