Domingo, 20 de mayo de 2012

Tag » Eficiencia Energética

Arquitectura Bioclimática, ¿un nuevo paradigma de la construcción?

Estuvimos en el edificio bioclimático ubicado en la calle Nitrógeno del polígono El Carrascal (Valladolid), y a partir de aquí nos surgió la idea de describir las características por las que, a nuestro parecer, es de un gran interés.

En este edificio bioclimático se encuentran las oficinas del Grupo Lince Asprona-Fundación Personas, asociación destinada a la formación y contratación de personas con discapacidad intelectual. En Marzo de 20011 fue inaugurado por la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, acompañada por el director general del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT), Cayetano López Martínez, y el presidente de la Fundación Personas, Manuel Fernández Alonso.

El edificio ha sido galardonado en la categoría de Inmuebles Administrativos y Públicos de los III Premios Construcción Sostenible de Castilla y León 2009-2010. Además, tienen pensado instalar  talleres, los cuales serán centro de aprendizaje y enseñanza de las energías renovables.

El concepto bioclimático del edificio nace desde  su perfecta adecuación a su entorno, consiguiendo que no destaque con respecto al medio en el que se encuentra, sino que se mimetiza perfectamente con el espacio que le rodea.

El edificio se encuentra orientado hacia el sur, de modo que realiza un aprovechamiento de la energía solar. Además, todas las aguas de lluvia son recogidas y reconducidas a un depósito a partir del cual se usa como agua para riego por goteo y aguas sanitaria de las instalaciones. Se han instalado una serie de urinarios sin necesidad de agua y una grifería de bajo consumo.

En cuanto a los materiales utilizados, son idóneos para evitar la pérdida energética y un aislamiento tanto acústico como térmico.  Las pinturas utilizadas también han sido cuidadosamente elegidas para generar los mínimos compuestos orgánicos volátiles (COVs). También cuenta con un tejado con cubierta vegetal, el cual contribuye a la creación de un microclima interior.

La energía térmica necesaria para mantener el calor de las instalaciones viene dada por dos calderas de biomasa para las oficinas y para las zonas industriales alimentadas con «pellets». Y se dispone de una bomba de calor geotérmica con aprovechamiento del calor del terreno mediante 9 pozos geotérmicos de 140 m de profundidad y reducido diámetro.

Además de todos estos aspectos, este edificio bioclimático cuenta con “Lucernaires”. La zona de oficinas es atravesada por unos patios especiales de iluminación y ventilación, con esto se consigue mejorar la iluminación interior y alimentar el sistema de renovación de aire en verano, aportando un aire refrescado en el jardín de planta baja. Y, por último, los estores se han diseñado para que se cierren en sentido ascendente, evitando el deslumbramiento en la franja inferior de trabajo y permitiendo la captación solar directa por la franja superior.

Todo esto está totalmente controlado desde el CIEMAT. Físicos, ingenieros y arquitectos han dispuesto un gran número de sensores para la toma de datos, siempre en condiciones reales de uso. Un trabajo que ha desarrollado simulaciones que investigadores comprueban durante las 24 horas, una y otra vez, desde su sede en Madrid para ver dónde se puede afinar para mejorar el confort y, al mismo tiempo, reducir su demanda energética.

Simultáneamente al de Valladolid, en Galicia se esta se ha construido una vivienda bioclimática de 200 metros cuadrados en el Parque Eólico de Sotavento, destinado a ser una vivienda modelo de eficiencia energética.

La construcción de ambos edificios, tanto el de Castilla León como el de Galicia, va acompañada acciones de investigación, desarrollo empresarial y difusión, orientadas a demostrar que este tipo de edificaciones son rentables.

Pedro Leira Jiménez y José Luis Vicente Vicente

Master en Gestión Integrada EEN

Agradecimientos a: http://pensamientoyentorno.wordpress.com/ y http://pedroleira.com/


Casas eficientes: Eficiencia, economía y estilo

Entre 1990 y 2004, el consumo energético de los hogares españoles creció en un 77,5%, mientras que la media europea apenas llegó al 24,6%. Actualmente todo el mundo busca una edificación respetuosa con el medio y que además suponga un cierto ahorro energético, pero sin dejar de lado el diseño, los espacios modernos y un presupuesto ajustado. El sistema de ECOHABIT, consigue este objetivo mediante la integración de métodos de aprovechamiento de la radiación solar habituales, como las placas térmicas y fotovoltaicas, y otros más novedosos como el muro trombé, que junto con un estudio adecuado
puede incluso permitir la generación de excedente que se puede vender, sin descuidar el diseño personalizado de la vivienda y el precio realmente bajo. El
coste reducido se consigue gracias a que se trabaja en gran parte en el taller, de esta forma, partes enteras del edificio se montan en la obra preensamblados,
minimizando así el tiempo y los posibles errores debido a que se pueden usar elementos naturales y de reciclaje estandarizados. Se usa un sistema modular
que permite futuras obras en la vivienda de forma cómoda, rápida y permitiendo incorporar diferentes acabados.

Actualmente el código técnico de edificación obliga a la instalación de paneles solares para el calentamiento de agua. El agua caliente producida por radiación puede aprovecharse para la calefacción en invierno (además del muro trombé) o para refrigeración en verano con una máquina de absorción.

En el caso de la energía fotovoltaica, aunque el coste inicial es más elevado, la legislación española permitirá ceder el excedente a la red. Además, si está generosamente dimensionada puede suponer una grata compensación. Por otra parte, hay que tener en cuenta que diseñada para una vivienda unifamiliar ahorra a la atmósfera 1.5 toneladas de CO₂al año.

El muro trombé está encaminado a almacenar el calor aprovechando el efecto invernadero producido por la radiación solar en un cerramiento con orientación hacia el Sur. Este cerramiento está pintado con un color negro hacia la cámara de aire y posee unas rejillas de ventilación que permiten, por convección, transferir el calor acumulado al interior de la vivienda. Este sistema es capaz de calentar por si solo (si las condiciones de soleamiento lo permiten) el interior de toda la vivienda con un consumo energético cero, con el consiguiente ahorro económico y la reducción de emisiones contaminantes que esto supone.

Por último, en el caso de disponer de viviendas con parcela, se podría añadir un módulo de instalaciones en el que se podría contar con un aljibe de 2 m³, una caldera de biomasa o pellet y una centralita con los contadores. De esta forma se lograría un control total del conjunto de toda la instalación.

Otro caso muy similar es el de B-HOUSE, que propone un sistema con el que puede ahorrar hasta un 60% de su consumo. Lo que lo diferencia con respecto al anterior es la inclusión de la geotermia como tecnología ecológica, que se basa en que la tierra tiene una temperatura constante y debido a la diferencia de temperaturas entre el ambiente y el terreno, con la ayuda de una bomba, podemos climatizar una vivienda con una gran eficiencia energética

ECONOCASA también ofrece unas viviendas eficientes e incluye, además el uso de la energía eólica en las viviendas gracias a elementos aislados para generar 1,2 kw. Y además unos recuperadores de agua de lluvia totalmente automatizados.

Por último cabe mencionar un proyecto muy ambicioso llevado a cabo por ENERGIUM. Se trata de la construcción de una vivienda unifamiliar, de alto rendimiento energético, de calificación energética A, de cero emisiones y hogar digital. Este proyecto se comenzó a principio de 2010 en Asturias.

Por lo tanto, se hace necesario un cambio en el concepto de la construcción hacia una construcción más eficiente, y que como se vio en los ejemplos planteados, esto es posible siendo además muy económica y moderna.

Pedro Leira Jiménez

Master en Gestión Integrada EEN


Edificio Bioclimático Envite

Su peculiar fachada ya hacía sospechar que no se trataba de un edificio más dentro de la zona industrial de Valladolid.

Gracias a la hospitalidad de Ramón González Rodríguez, responsable del Edificio Bioclimático Envite y alumno de la Escuela Europea de Negocios, pudimos disfrutar de una visita muy interesante en la que os invitamos a participar.

Inaugurado el pasado 21 de marzo por la ministra Dª Cristina Garmendia, el nuevo edificio, construido con el apoyo del Ministerio de Ciencia en Innovación y el Subprograma de Proyectos Singulares y Estratégicos, CIEMAT, los Fondos Europeos para el Desarrollo Regional FEDER y que cuenta con la colaboración de la Junta de Castilla y León es sede administrativa de Grupo Lince para la Gestión de sus líneas de negocio: formación, limpieza, jardinería, marketing directo, hostelería, manipulados de industria y externalización de servicios, además de otras actividades en proyecto como la creación de una cocina industrial en línea fría y establecimientos de restauración.

Reúne instalaciones novedosas, que son ejemplo de una arquitectura sostenible. Diseñado por el arquitecto Emilio Miguel Mitre y construido por la empresa Collosa, ha recibido varios premios a la construcción sostenible a nivel nacional y europeo.

La concepción bioclimática del edificio se basa en la adecuada relación del mismo con su entorno; no trata de ser un organismo extraño insertado en un medio, sino que se integra en el ambiente que lo rodea.

Se orienta adecuadamente hacia el sol utilizándolo como fuente energética , favorece la circulación del aire en verano, intercambia energía con la tierra y hace una adecuada gestión del agua, aprovechando la lluvia y las aguas grises generadas.

Los materiales empleados son parte fundamental para conseguir aislamiento acústico y térmico, teniendo menos pérdidas de energía. Desde los cerramientos, el propio aislamiento de la cámara de aire y la carpintería exterior con un vidrio adecuado, ayudan a conseguir un mejor aprovechamiento de la energía.

En el interior del pabellón se distinguen dos zonas, una de trabajo y otra de servicios complementarios, distribuidos en dos plantas sobre rasante; la planta baja aloja las escaleras, los aseos, vestuarios de los trabajadores, oficinas y zona de formación. Bajo esta zona se dispone de un sótano de instalaciones del edificio. Las plantas primeras de ambos pabellones se destinan al uso de área de trabajo del Centro Especial de Empleo.

El atrio bioclimático central que une la zona de oficinas y las naves se configura como zona comercial, siendo el elemento articulador de los módulos de los diferentes usos. Se comporta como un atemperador de las condiciones meteorológicas, puede estar completamente cerrado en invierno y abrir su cubierta en verano para refrescar por ventilación y por radiación nocturna.

La zona de oficinas se ve atravesada por unas lucernarias, patios especiales de iluminación y ventilación, su misión es tanto mejorar la iluminación como alimentar el sistema de renovación aire. Además se han diseñado unos estores, que cierran en sentido ascendente, para evitar el deslumbramiento en la zona de trabajo y permitiendo captar luz por la parte superior.

En la cubierta del edificio se ha dispuesto un espacio para el cultivo de especies autóctonas, dispuestas en un fitocalendario visitable. A su vez, la evaporación del agua en el verano permite reducir la transmisión de calor a través de la parte de la cubierta.

La fachada está realizada con paneles de lana de roca de alta densidad que cambian de color según el ángulo de incidencia del sol, creando un espacio exterior muy confortable junto con el jardín de la entrada.

Más información: http://www.grupolince.com/

Eduardo Marcos López

Master en Gestión Integrada EEN


“Luces” para ahorrar energía

Cuban Tree Frog

Autor: Walking Barefoot

La escasez energética, el consumo indiscriminado de electricidad y los recortes presupuestarios que sufrimos en la actualidad conforman tres razones de peso para participar activamente en la implantación de un modelo energético más eficiente, en el que los recursos necesarios para nuestro desarrollo sean administrados de manera responsable.

Para fomentar un modelo sostenible, conjugando en el mismo ámbito las demandas y necesidades de la población, es imprescindible optimizar los recursos que disponemos para reducir gastos y, consecuentemente, costes. En este sentido, es la electricidad y la eficiencia energética un binomio a tener especialmente en cuenta, sobre todo en las ciudades, ya que éstas actúan como sumideros de grandes cantidades de energía. Por ejemplo, el gasto generado por el alumbrado público en cualquier localidad, incluido el mantenimiento, puede llegar a suponer la mitad de la partida presupuestaria de un municipio. España sigue a la cola de Europa en lo que a iluminación pública se refiere. De hecho, el gasto energético en nuestro país en ese sector asciende a 116 kilovatios por año y habitante, cifra muy superior a los 91 de Alemania y los 43 de Francia.

Entre las medidas destacadas del nuevo Plan de Ahorro y Eficiencia Energética aprobado por el Gobierno a principios de Marzo -entre las que está la famosa reducción de la velociadad a 110 km/h en vías rápidas- se incluye la reducción del consumo eléctrico en las ciudades gracias a la renovación de sus sistemas de iluminación, por medio de tres medidas como son: lanzar un proyecto piloto en una gran ciudad de cada comunidad autónoma; renovar las lámparas antiguas por otra de alta eficiencia en municipios con menos de 200 habitantes; y exigir el cumplimiento de la normativa sobre alumbrado público eficiente en todos aquellos municipios con más de 25.000 habitantes en 5 años máximo.

Ya algunas ciudades como Salamanca han venido implementando una política de ahorro energético en la que se han sustituido lámparas de escaso rendimiento por unas más eficientes, obteniendo resultados muy positivos. Desde 2005 se ha conseguido evitar la emisión de 1.547 toneladas de CO2 y un ahorro energético de casi 3 millones de kilovatios al año. Otros ayuntamientos como el de Sant Joan d’Alacant llevan su estrategia energética más lejos, apostando por tecnologías punteras como un sistema de iluminación inteligente desarrollado por Philips, que permite adaptar la duración y potencia del alumbrado nocturno en función de la intensidad de tráfico, o el municipio madrileño de Collado Mediano, que se ha convertido en el primero de España en cambiar su alumbrado tradicional por otro basado íntegramente en LEDs, lo que le permitirá ahorrar hasta un 60% de electricidad.

En la actualidad este tipo de tecnologías eficientes tienen un gran potencial de crecimiento ya que el Gobierno establecerá una línea ICO para Empresas de Servicios Energéticos (ESE), con el fin de facilitarles el acceso al crédito para empresas de este género. El importe inicial destinado a la financiación sería de 600 millones de euros y su ejecución se realizará mediante un convenio de colaboración entre el ICO e IDAE (Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético). Dichas ESE son las habitualmente contratadas por los ayuntamientos para desarrollar, instalar y financiar proyectos de eficiencia energética. De este modo, el Gobierno apoyará indirectamente a los ayuntamientos para cambiar el alumbrado por sistemas de iluminación modernos (luminarias) como los de vapor de sodio a alta presión o los LEDs, que permiten reducir entre un 30 y un 60% el consumo energético respecto a los actualmente utilizados y por tanto las emisiones de CO2 asociadas a la generación de dicha energía eléctrica. Además tienen una necesidad de mantenimiento hasta un 50% menor y una vida media mucho mayor que la generación tecnológica que se venía utilizando en las ciudades (lámparas de mercurio mayormente).

Alejandro Millán/Ismael Vallejo

Master en Gestión Integrada EEN