Domingo, 20 de mayo de 2012

Tag » Envases alimentarios

Envases alimentarios sostenibles

Autor: The idealist

El creciente interés tanto político como social por el desarrollo de prácticas medioambientalmente sostenibles ha llevado al estudio de alternativas en diferentes campos como en el caso del envasado de alimentos.

En este sentido, existen estudios que tienen como objetivo el desarrollo de películas plásticas obtenidas a partir de biopolímeros a fin de conseguir crear envases alimentarios activos y respetuosos con el medio ambiente que sustituyan a los materiales poliméricos de origen no renovable (derivados del petróleo) que se vienen utilizando hasta ahora.

El uso actual de los polímeros para el envasado de alimentos se debe a que se trata de materiales que ofrecen grandes ventajas como el relativo bajo coste de producción, su alta disponibilidad, su ligereza, etc. Sin embargo, también presentan dos grandes desventajas como son que provienen de una fuente no renovable (ya que se fabrican a partir de derivados del petróleo) y que no son biodegradables, resultando ambientalmente perjudiciales.

La creciente concienciación ambiental ha llevado a plantear estudios que han corroborado que el uso de biopolímeros para el envasado de alimentos se presenta como una alternativa real que puede sustituir a los materiales poliméricos utilizados hasta ahora. Los biopolímeros se obtienen a partir de fuentes naturales renovables y presentan una alta capacidad de biodegradación. Incluso, en ciertos casos, se pueden producir con un menor consumo energético que sus homólogos petroquímicos. Además, este tipo de líneas de investigación también se está dirigiendo hacia el estudio de nuevas técnicas de envasado capaces de mejorar las propiedades de los alimentos a partir de sus interacciones con el envase; se le denomina «sistemas de envasado activo».

Un ejemplo es el caso de biopelículas preparadas a partir de proteínas lácteas (caseinatos) con glicerol como plastificante y un agente antimicrobiano proveniente del aceite esencial del orégano (carvacrol) como componente activo.

Se eligieron las películas de caseína debido a que resultan transparentes, biodegradables y con buenas propiedades de barrera al oxígeno (para evitar los procesos oxidantes que puedan sufrir los alimentos), además de resultar buen soporte de agentes antimicrobianos, antioxidantes o nutrientes (como por ejemplo vitaminas). Sin embargo, estos materiales presentan dos desventajas significativas como son una flexibilidad limitada y una alta sensibilidad al vapor de agua. Para solucionarlo, se recurrió al uso del glicerol como agente plastificante debido a su compatibilidad con las proteínas y su capacidad para favorecer la elasticidad y la flexibilidad. Y como agente antimicrobiano se utilizaron aceites esenciales de orégano (el carvacrol) con una probada capacidad de controlar la descomposición microbiológica de productos perecederos.

En conclusión, estos nuevos “biomateriales” se plantean como una alternativa real y ambientalmente respetuosa al uso de los polímeros sintéticos utilizados hasta ahora para el envasado de alimentos. Además, su potencial comercial es elevado ya que pueden servir como soporte de aditivos activos con características antimicrobianas y sus costes de producción se encuentran en condiciones de entrar en competencia comercial con los polímeros petroquímicos.

Alfredo Millán Hernández

Master en Gestión Integrada EEN