Las habilidades del consultor
En el IV Foro Cerper, organizado por la Asociación Española para la Calidad (AEC) el pasado mes de diciembre, se planteó un debate en torno a las habilidades inherentes a la función del consultor de sistemas que todos los asistentes creímos importante y, sobre todo, determinante para el futuro de este tipo de perfiles.
Todo ello tiene como partida la reciente versión de la norma internacional ISO 17021:2011, sobre Evaluación de la conformidad y requisitos para los organismos que realizan la auditoría y la certificación de sistemas de gestión. En ella se establecen nuevos requisitos para la auditoría de los sistemas de gestión y para la competencia del auditor con el fin de aumentar el valor de la certificación del sistema de gestión de las organizaciones del sector público y privado en todo el mundo. Dentro de estos requisitos aparece reflejado que los organismos de certificación y sus auditores sean competentes, consistentes e imparciales, calificativos que hasta la fecha se daban por supuestos pero no tenían una redacción tan clara.
El papel del responsable de medio ambiente, calidad y/o prevención de riesgos laborales está cambiando por las necesidades reales de la empresa y por la normativa que regula su labor. AENOR y AEC son organismos que no solo están certificando conocimientos sino que están empezando a valorar también habilidades de comunicación, versatilidad, liderazgo y enfoque al cliente. Es totalmente lógico que esa sea la evolución de perfiles de responsables de departamentos de gestión integrada o de cualquiera de las áreas antes referidas, medio ambiente, calidad y prevención de riesgos laborales, ya que todos los departamentos de la empresa están viéndose inmersos en procesos de gestión del cambio. Ya no se trata de que un técnico de calidad, prevención o medio ambiente controle y audite las actividades de una empresa de forma aséptica, es el momento de que todas las actividades se alineen con los objetivos de la empresa y sus encargados tengan conocimiento del negocio y de las líneas estratégicas generales.
Al igual que el departamento de recursos humanos realiza el análisis y definición de cada uno de los puestos para las áreas de producción, financiera o comercial, los profesionales competentes en estos campos ampliarán de aquí en adelante sus esquemas profesionales hacia los rasgos actitudinales, manteniendo (por supuesto) la carga técnica. A nivel de consultoría externa los parámetros de los profesionales no difieren mucho en cuanto a las habilidades requeridas y sí al dominio de las mismas. La gestión de herramientas y habilidades como la organización, proactitividad, alto grado de cumplimiento de objetivos y capacidad de adaptación serán determinantes para generar y mantener posibilidades de negocio .
En la empresa se trata de eliminar las barreras en ambos sentidos, dando implicación desde la alta dirección hacia abajo y sometiendo las decisiones de los departamentos al beneficio global de la organización. La inquietud y voluntad por la mejora deben tener, ahora más que nunca, un sentido global. Además todas estas acciones llevarán a que los responsables de áreas tradicionalmente tan técnicas como las que nos competen tengan acceso a los comités de dirección y administración y se pueda plantear su acción de una forma más transversal a toda la organización.
Y éste es un punto crítico en el desarrollo profesional, ya que tradicionalmente las direcciones generales han sido terreno vedado para expertos en gestión de sistemas. Sin embargo, con una profundización en áreas de empresa y un desarrollo de las habilidades que he ido desgranando en el artículo, no será raro ver cada vez a más profesionales de todo origen como facilitadores de la empresa, que es, a fin de cuentas, el futuro papel de cualquier director general que se precie.
Eduardo Marcos López
Master en Gestión Integrada EEN
Fecha: 02/03/2012
Categorías: Calidad, Medio Ambiente, Prevención de Riesgos Laborales
