Domingo, 20 de mayo de 2012

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El Bosque Modelo de Urbión: Modelo real de Desarrollo Sostenible

En la actualidad es muy difícil encontrar ejemplos de actividades que tengan como pilar fundamental el desarrollo sostenible. Incluso llega a parecer que el “desarrollo sostenible” es un concepto que se inventó con la única finalidad de maquillar los discursos sobre medio ambiente y lavar nuestras conciencias.

Sin embargo, existen iniciativas que siguen la filosofía del desarrollo sostenible. Un buen ejemplo de que es posible relacionar de forma positiva hombre, economía y naturaleza es el Bosque Modelo de Urbión. Situado en la Comarca de Pinares, comprendida entre el noroeste de Soria y el sureste de Burgos, es el único bosque español que ha obtenido este reconocimiento, y uno de los 58 existentes en todo el mundo.

Pero, ¿qué es un bosque modelo? Según Arturo Esteban Álvarez,  Gerente de la Asociación Myas, “El bosque modelo es una filosofía. Significa una manera de entender el entorno, una manera de entender el bosque, una íntima relación entre la población y el bosque, que abarca no solamente aspectos económicos sino también aspectos sociales y hace que funcionen de una manera equilibrada”. En definitiva, los Bosques Modelo se basan en la imposibilidad de separar los bosques de las personas que viven en su entorno, combinando las necesidades sociales, culturales y económicas de las personas con la sostenibilidad de paisajes en los que los bosques desempeñan un papel importante.

La Comarca de Urbión ha alcanzado este equilibrio mediante el aprovechamiento forestal racional, teniendo en cuenta lo que es necesario para el monte y lo que es necesario para la población. Durante siglos se han realizado talas controladas de los pinares existentes en la zona, permitiendo que el bosque tenga tiempo suficiente para regenerarse. Los beneficios obtenidos de dichas talas son repartidos entre las personas empadronadas o las personas cuyos padres o abuelos hayan estado empadronados en la Comarca. Y esta es la clave. Los vecinos de la zona son conscientes de la importancia de sus bosques, los sienten suyos, los cuidan y los protegen.

Ahora bien, los beneficios generados a partir de este sistema de gestión forestal no se detienen únicamente en el reparto entre los vecinos de las ganancias derivadas de las talas. A raíz de los recursos madereros obtenidos se han creado varias empresas de aserraderos en la zona. Dado el buen estado en el que se encuentra, el bosque es usado como zona recreativa tanto por los habitantes de la zona como por los turistas que se acercan a la Comarca. Así mismo se permite la explotación de los recursos cinegéticos y micológicos. Todo ello sin olvidarnos de los beneficios ambientales: el bosque de Urbión es uno de los más extensos de la Península Ibérica, ocupando aproximadamente unas 100.000 hectáreas, y los incendios en la zona son mínimos, a diferencia de otras zonas de España.

El Bosque Modelo de Urbión es un ejemplo de relación entre hombre y naturaleza que funciona. Que aporta beneficios económicos, culturales, sociales y ambientales. Y que cumple a la perfección la definición de desarrollo sostenible: “aquel desarrollo que es capaz de satisfacer las necesidades actuales sin comprometer los recursos y posibilidades de las futuras generaciones”.

 

Bosque Modelo de Urbión

 

Raquel González Ávila

Master en Gestión Integrada EEN


Fachadas verdes

Foto: imansari

El actual debate sobre el uso eficiente de la energía ha abierto la puerta a la investigación en diversos campos.

La principal problemática al respecto se debe a la alta demanda energética por parte de la sociedad en los países desarrollados y a la creciente demanda por parte de los países en vías de desarrollo. Además de destacar la alta dependencia energética de los países desarrollados sobre todo en cuanto al petróleo y el gas. Por eso, cada vez son más las vías de investigación que buscan encontrar fuentes energéticas autóctonas y sostenibles. En este sentido, destaca el desarrollo de la energía eólica, solar (tanto fotovoltaica como térmica) o geotérmica entre otras.

Pero existe otra alternativa menos conocida a nivel general y que desarrollaré en este artículo.

En España, y sobre todo países de Europa del norte, se ha observado una clara tendencia al desarrollo de la arquitectura bioclimática.

Este tipo de arquitectura se basa en tres pilares fundamentales:

            • Ecológico: iluminación natural, ciclo del agua, etc.
            • Materiales: uso de materiales naturales, reciclados, etc.
            • Energético: que en el área mediterránea se traduce en el aprovechamiento del sol y de la ventilación.

Las actuales líneas de investigación en cuanto a arquitectura bioclimática estudian y desarrollan la instalación de cubiertas y fachadas verdes en los edificios. De este modo, se han llevado a cabo experimentos en prototipos de edificios para intentar verificar la eficacia del uso de este tipo de estructuras.

Y es que, aunque lo que más se ha venido desarrollando hasta ahora ha sido la instalación de cubiertas o fachadas vegetales con fines meramente estéticos, es posible considerar su instalación desde un punto de vista energético.

El principal problema que presenta es que existe mucha dificultad para demostrar empíricamente la eficacia de los estudios realizados al respecto ya que la mayoría de ellos se han realizado mediante cálculos teóricos o simulaciones basadas en cálculos teóricos y existe una gran dificultad para calcular realmente dichas simulaciones ya que en edificios reales las pérdidas o ganancias energéticas se deben a multitud de factores y es sumamente difícil calcular qué porcentaje de éstas se deben exclusivamente al aislamiento.

Además, otro problema que ha surgido en países del sur de Europa se debe a que las especies vegetales utilizadas se han importado de países del norte de Europa sin haberse adaptado previamente al clima mediterráneo continental.

Sin embargo, en mi opinión, la utilización de vegetación, ya sea en cubierta o en fachadas, bien diseñada y gestionada, puede resultar una herramienta muy útil de regulación térmica de edificios (con el consiguiente ahorro energético que conlleva).

Dicha regulación se puede producir hasta de cuatro maneras diferentes:

  • Aislante térmico: debido a la densidad del follaje, el efecto barrera del viento, la modificación de las características del sustrato intermedio, etc.
  • Efecto sombra: según la densidad del follaje.
  • Enfriamiento evaporativo: dependiendo del tipo de planta, la exposición, el clima y la velocidad del viento.
  • Variación del efecto del viento: en función de la densidad y penetrabilidad del follaje y la orientación de la fachada.

Así pues, considero que es una línea de investigación muy interesante que debería continuar desarrollándose. Este tipo de recubrimientos vegetales se presentan como una “alternativa natural” para conseguir una mayor regulación térmica en los edificios y así contribuir a un considerable ahorro energético.

Alfredo Millán Hernández

Responsable de medio ambiente Novotel Madrid Puente de la Paz


Análisis del Ciclo de Vida de los productos

Hoy en día, el mundo de la industria debe someterse a un nuevo dilema en el cual tendrá que enfrentar las exigencias de los consumidores, con los recursos naturales. Se debe de enfrentar al reto de producir con alta calidad y satisfacer las expectativas de los consumidores a la vez que protege el medio ambiente.

El impacto en el medio que un producto va a generar, comienza en la obtención de las materias primas gracias a las cuales se fabrica dicho producto, y termina cuando la vida útil del mismo acaba, y es entonces cuando lo que antes era un producto válido se convierte en un residuo que ha de ser gestionado adecuadamente. A lo largo del proceso de fabricación, las empresas deben vigilar el impacto que sus productos están ocasionando al entorno, además de tener controlados los impactos que todos/as las partes involucradas en el proceso están generando (proveedores, distribuidores, consumidores, etc.). Es a esta consecución de actividades que se originan desde la obtención de las materias primas, hasta la catalogación del producto como residuo, a lo que se le denomina Ciclo de Vida de un producto.

El Análisis del Ciclo de Vida de los productos tiene su origen en Estados Unidos y Europa. El primer Análisis del Ciclo de Vida (ACV) se realizó en 1969 por el Midwest Research Instituto (MRI) para la Coca-Cola, donde la idea principal fue la de reducir el consumo de recursos y así las emisiones al ambiente. En 1993 se formuló el primer código internacional: Código de prácticas para el ACV que tuvo una gran acogida, reflejo de las conferencias, talleres y políticas sobre ACV que tuvieron alrededor del mundo. Posteriormente, la ISO se manifestó conforme con este desarrollo para establecer una estructura de trabajo común, y en su norma ISO 14040:1997 refleja que “el ACV es una técnica para determinar los aspectos ambientales e impactos potenciales asociados con un producto, lo cual se efectúa recopilando un inventario de las entradas y salidas relevantes del sistema; evaluando los impactos ambientales potenciales asociados a esas entradas y salidas, e interpretando los resultados de las fases de inventario e impacto en relación con los objetivos del estudio”.

Según esta norma ISO 14040, el Análisis del Ciclo de Vida consta de cuatro fases: definición de los objetivos y el alcance, análisis del inventario, evaluación del impacto e interpretación de resultados.

La principal utilidad de un Análisis del Ciclo de Vida es la de conocer las posibles consecuencias ambientales relacionadas con el uso de un producto o con la configuración y utilización de un servicio. El ACV no sólo es un instrumento para proteger el medio ambiente y conservar la naturaleza, sino que también es considerado como un instrumento empresarial para reducir los costos y mejorar el posicionamiento de la empresa en el mercado.

Uno de los beneficios que las organizaciones obtienen de forma directa gracias al Análisis del Ciclo de vida, es el conocer los efectos que sus productos, servicios o actividades podrían causar en el medio ambiente. De esta forma, podrán atender a las responsabilidades legales, sociales y políticas que esto supone, además de las pérdidas económicas y de, cómo no, la imagen empresarial.

Fuente: http://www.cegesti.org/ecodiseno/ciclo.htm

 Pedro Leira Jiménez

Master en Gestión Integrada EEN


Agenda 21, indicador de sostenibilidad en España

Foto: Robin Thom

La Cumbre de Río (1992) propuso la Agenda 21 Local como mecanismo de desarrollo de las comunidades locales promoviendo la creación de planes y acciones concretas para la comunidad a partir de directrices generales. Dicho en otras palabras, el propósito originario del diseño de la Agenda 21 era dar las pautas para lograr aplicar la estrategia  global a la acción concreta. Piensa globalmente, actúa localmente.

De las conclusiones extraídas en el informe Sostenibilidad en España 2011, realizado por el Observatorio de la Sostenibilidad en España (OSE) se desprende que el desarrollo de las Agendas en España puede considerarse un elemento estratégico y básico para la necesaria implantación de políticas y medidas que fomentan el Desarrollo Sostenible.

Este análisis fue realizado a través de la Red de Redes de Desarrollo Local Sostenible (RdR/DSL), constituida en 2005 bajo el amparo del entonces Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM). La Red agrupa, a su vez, a redes de entidades locales que hayan realizado una aplicación más o menos desarrollada de las directrices marcadas por la Agenda 21. En la actualidad son más de 2400 entidades locales las integrantes o, lo que es más importante, 24 millones de ciudadanos representados.

Las conclusiones en España, aunque no malas, son escasas. El 60% de las Redes son responsabilidad de administraciones locales de ámbito provincial con recursos mayoritariamente provenientes de fondos europeos. La mayor parte de las agendas se encuentran en fase de implantación o desarrollo. La mayoría de las redes pretende un intercambio de experiencias entre municipios, para lo cual resulta usual la publicación de catálogos de Buenas Prácticas, diseño de páginas web o plataformas accesorias a las páginas municipales ya existentes y realización de encuentros o jornadas formativas.

Pese a ser el primer país de la Unión Europea en implantación de la Agenda 21, este compromiso suele tener escasas implicaciones prácticas. Se demanda una mayor aplicación de acciones y asistencia técnica continuada sobre herramientas útiles para la zona, conocimiento claro de objetivos y tiempos planteados para las acciones. Sería también aconsejable crear los mecanismos adecuados para fijar un régimen sancionador más estricto (no olvidemos que estamos hablando de fondos públicos), actualmente sólo el 35% de las redes tiene criterios mínimos de cumplimiento para la permanencia de los municipios en la red.

Hace ya 20 años desde la celebración de Río92. Allí fue donde por primera vez se reconoció que los retos para poder llevar a cabo procesos de desarrollo sostenible deben partir desde todos los niveles gubernamentales y sociales. La experiencia nos ha definido algo claramente, la Agenda 21 está bien diseñada como herramienta. Sólo queda aprender a usarla adecuadamente para hacer frente a los retos, conduciendo a una mejor calidad de vida desde la construcción de programas definidos y participados por la población.

Eduardo Marcos

Master en Gestión Integrada EEN


Las habilidades del consultor

En el IV Foro Cerper, organizado por la Asociación Española para la Calidad (AEC) el pasado mes de diciembre, se planteó un debate en torno a las habilidades inherentes a la función del consultor de sistemas que todos los asistentes creímos importante y, sobre todo, determinante para el futuro de este tipo de perfiles.

Todo ello tiene como partida la reciente versión de la norma internacional ISO 17021:2011, sobre Evaluación de la conformidad y requisitos para los organismos que realizan la auditoría y la certificación de sistemas de gestión. En ella se establecen nuevos requisitos para la auditoría de los sistemas de gestión y para la competencia del auditor con el fin de aumentar el valor de la certificación del sistema de gestión de las organizaciones del sector público y privado en todo el mundo. Dentro de estos requisitos aparece reflejado que los organismos de certificación y sus auditores sean competentes, consistentes e imparciales, calificativos que hasta la fecha se daban por supuestos pero no tenían una redacción tan clara.

El papel del responsable de medio ambiente, calidad y/o prevención de riesgos laborales está cambiando por las necesidades reales de la empresa y por la normativa que regula su labor. AENOR y AEC son organismos que no solo están certificando conocimientos sino que están empezando a valorar también habilidades de comunicación, versatilidad, liderazgo y enfoque al cliente. Es totalmente lógico que esa sea la evolución de perfiles de responsables de departamentos de gestión integrada o de cualquiera de las áreas antes referidas, medio ambiente, calidad y prevención de riesgos laborales, ya que todos los departamentos de la empresa están viéndose inmersos en procesos de gestión del cambio. Ya no se trata de que un técnico de calidad, prevención o medio ambiente controle y audite las actividades de una empresa de forma aséptica, es el momento de que todas las actividades se alineen con los objetivos de la empresa y sus encargados tengan conocimiento del negocio y de las líneas estratégicas generales.

Al igual que el departamento de recursos humanos realiza el análisis y definición de cada uno de los puestos para las áreas de producción, financiera o comercial, los profesionales competentes en estos campos ampliarán de aquí en adelante sus esquemas profesionales hacia los rasgos actitudinales, manteniendo (por supuesto) la carga técnica. A nivel de consultoría externa los parámetros de los profesionales no difieren mucho en cuanto a las habilidades requeridas y sí al dominio de las mismas. La gestión de herramientas y habilidades como la organización, proactitividad, alto grado de cumplimiento de objetivos y capacidad de adaptación serán determinantes para generar y mantener posibilidades de negocio .

En la empresa se trata de eliminar las barreras en ambos sentidos, dando implicación desde la alta dirección hacia abajo y sometiendo las decisiones de los departamentos al beneficio global de la organización. La inquietud y voluntad por la mejora deben tener, ahora más que nunca, un sentido global. Además todas estas acciones llevarán a que los responsables de áreas tradicionalmente tan técnicas como las que nos competen tengan acceso a los comités de dirección y administración y se pueda plantear su acción de una forma más transversal a toda la organización.

Y éste es un punto crítico en el desarrollo profesional, ya que tradicionalmente las direcciones generales han sido terreno vedado para expertos en gestión de sistemas. Sin embargo, con una profundización en áreas de empresa y un desarrollo de las habilidades que he ido desgranando en el artículo, no será raro ver cada vez a más profesionales de todo origen como facilitadores de la empresa, que es, a fin de cuentas, el futuro papel de cualquier director general que se precie.

Eduardo Marcos López

Master en Gestión Integrada EEN


Carbón limpio en El Bierzo

El Bierzo lidera la búsqueda del carbón limpio en Europa mediante el Centro de desarrollo de tecnología en captura de CO2 de Cubillos del Sil (León).

El centro de Cubillos del Sil fue creado a través de la Fundación Ciudad de la Energía (Ciuden) para el desarrollo de la captura y almacenamiento de CO2 (denominado CAC) que se emiten en una central termoeléctrica. La planta de Cubillos del Sil es idónea para la investigación debido a la utilización de dos calderas distintas, una de carbón pulverizado de 20 megavatios y otra de lecho fluido circulante de 30 megavatios. Estas son las dos maneras de quema de carbón que se utilizan en el mundo y por tanto, nos da una ventaja de investigación en un mismo lugar pudiendo averiguar la forma más eficiente de hacerlo.

La planta de Cubillos del Sil es el primer paso dentro del proceso de minimizar las emisiones de CO2 a la atmósfera en la combustión de fósiles. El proceso consta de tres fases:

  • Captura del CO2: Es el más costoso debido a su gran complicación técnica. Se puede realizar de tres maneras. La primera es la precombustión, donde la captura se realiza al producirse la quema de los gases en el lugar de su extracción. La ventaja de este tipo es que el CO2 está concentrado y se puede separar de forma sencilla, aunque su inconveniente es que sólo es posible en centrales de nueva creación.
    El segundo es la poscombustión, donde el CO2 se separa de los gases una vez que ha sido expulsado.
    Y el tercer tipo es la oxicombustión, que tiene una peculiaridad, ya que la combustión se realiza únicamente con oxígeno y no aire, dando lugar a CO2 y vapor de agua que se pueden separar fácilmente.En la planta de Cubillos del Sil se realiza la captura de CO2 mediante oxicombustión.
  • Transporte del CO2: Es la segunda fase del proceso y se necesita investigar diferentes materiales y equipos para transformar el CO2 en líquido para su transporte. Se tiene que experimentar con distintas presiones, temperaturas y composiciones que faciliten el traslado del CO2 capturado.
  • Almacenamiento geológico del CO2: Es la última fase donde el CO2 es almacenado en un subsuelo que garantice su entierro durante millones de años de forma segura. Los científicos tratan de que el almacenamiento del CO2 sea definitivo, es decir, que con el paso del tiempo el CO2 reaccione químicamente con la roca hasta convertirse en mineral.

Gracias a este proyecto arriesgado, ambicioso e innovador, Cubillos del Sil se ha puesto a la cabeza de Europa en la captura del CO2 de forma industrial. Además, este proyecto se podrá implantar después en todas las industrias para minimizar la concentración de CO2 en la atmósfera. La Unión Europea ha sabido reconocerlo y ayudará a la investigación financiando este proyecto con 128,4 millones de euros.

Éste es un primer paso para minimizar las emisiones de CO2 a la atmósfera evitando el cambio climático, del que tanto se está hablando últimamente pero que lleva muchos años siendo un problema. Por eso, la Unión Europea y todas las personas implicadas deben apoyar estos movimientos ambiciosos y necesarios que ayuden a mejorar el futuro de nuestro planeta.

Jesús García del Pozo

Máster en Gestión Integrada EEN


El legado occidental

A raíz de la reciente Conferencia de las Naciones Unidas sobre cambio climático en Durban y las conclusiones que se pueden extraer, se hace evidente la necesidad de seguir avanzando en el tema así como también un mayor compromiso por parte de los países industrializados que hoy por hoy muestran muy poco respeto por un tema tan importante como éste.

El cambio climático se debe principalmente a las emisiones y concentraciones en la atmósfera de CO2. Estas emisiones son en su mayor parte responsabilidad de los países industrializados y desarrollados como el nuestro, sin embargo, sus consecuencias se sufren en el mundo entero, pues aunque nos empeñemos en dividir el mundo en dos partes, aunque dediquemos nuestro esfuerzo a explotar los recursos naturales de otros o a valorar la vida de las personas de forma diferente dependiendo de su lugar de origen, todos los efectos ambientales tienen un carácter global.

Al estar hablando de países que carecen de los avances tecnológicos de las grandes potencias y sin una conciencia clara de cómo atajar problemas cuyo origen desconocen, las consecuencias se agravan ya que sus economías están asentadas en el sector primario y aumenta, por tanto, su dependencia del medio natural así como los efectos de su degradación. El agotamiento de recursos naturales sumado al desigual régimen de lluvias está produciendo la despoblación de las zonas agrarias generando movimientos migratorios hacia las ciudades o a países europeos con la consiguiente pérdida de la mano de obra. Además las grandes potencias están introduciendo sus empresas en países pobres en búsqueda de esos recursos, provocando la exportación de más efectos nocivos para el medio y las personas: aumento de la toxicidad de las aguas, contaminación de suelos y polución.

Tukki, es un documental desarrollado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECD) donde nos presentan de una manera directa la realidad de sociedades como la senegalesa. Su situación es crítica ya que sus tierras, cada vez menos fértiles, están siendo invadidas por el desierto del Sahara y, a su vez, los ríos están salinizándose por la falta de lluvias.

Es necesaria una mejora de los canales de transferencia tecnológica desde los países más avanzados hacia aquellos que sufren las consecuencias de una manera más alarmante y que son meros afectados. La clave será hacerles protagonistas y responsables de su propio desarrollo sin las reglas de juego marcadas por los países occidentales, ni imponer un sistema globalizado como el que sostenemos actualmente. También deben responsabilizarse los organismos internacionales para dar voz a nivel global, velar por los derechos de los pueblos y por una gestión correcta de recursos y protección del medio.

Más información en la página web http://www.fundacion-ipade.org/tukki/

Saray Ugidos Semán / Eduardo Marcos López

Master en Gestión Integrada EEN


Envases alimentarios sostenibles

Autor: The idealist

El creciente interés tanto político como social por el desarrollo de prácticas medioambientalmente sostenibles ha llevado al estudio de alternativas en diferentes campos como en el caso del envasado de alimentos.

En este sentido, existen estudios que tienen como objetivo el desarrollo de películas plásticas obtenidas a partir de biopolímeros a fin de conseguir crear envases alimentarios activos y respetuosos con el medio ambiente que sustituyan a los materiales poliméricos de origen no renovable (derivados del petróleo) que se vienen utilizando hasta ahora.

El uso actual de los polímeros para el envasado de alimentos se debe a que se trata de materiales que ofrecen grandes ventajas como el relativo bajo coste de producción, su alta disponibilidad, su ligereza, etc. Sin embargo, también presentan dos grandes desventajas como son que provienen de una fuente no renovable (ya que se fabrican a partir de derivados del petróleo) y que no son biodegradables, resultando ambientalmente perjudiciales.

La creciente concienciación ambiental ha llevado a plantear estudios que han corroborado que el uso de biopolímeros para el envasado de alimentos se presenta como una alternativa real que puede sustituir a los materiales poliméricos utilizados hasta ahora. Los biopolímeros se obtienen a partir de fuentes naturales renovables y presentan una alta capacidad de biodegradación. Incluso, en ciertos casos, se pueden producir con un menor consumo energético que sus homólogos petroquímicos. Además, este tipo de líneas de investigación también se está dirigiendo hacia el estudio de nuevas técnicas de envasado capaces de mejorar las propiedades de los alimentos a partir de sus interacciones con el envase; se le denomina «sistemas de envasado activo».

Un ejemplo es el caso de biopelículas preparadas a partir de proteínas lácteas (caseinatos) con glicerol como plastificante y un agente antimicrobiano proveniente del aceite esencial del orégano (carvacrol) como componente activo.

Se eligieron las películas de caseína debido a que resultan transparentes, biodegradables y con buenas propiedades de barrera al oxígeno (para evitar los procesos oxidantes que puedan sufrir los alimentos), además de resultar buen soporte de agentes antimicrobianos, antioxidantes o nutrientes (como por ejemplo vitaminas). Sin embargo, estos materiales presentan dos desventajas significativas como son una flexibilidad limitada y una alta sensibilidad al vapor de agua. Para solucionarlo, se recurrió al uso del glicerol como agente plastificante debido a su compatibilidad con las proteínas y su capacidad para favorecer la elasticidad y la flexibilidad. Y como agente antimicrobiano se utilizaron aceites esenciales de orégano (el carvacrol) con una probada capacidad de controlar la descomposición microbiológica de productos perecederos.

En conclusión, estos nuevos “biomateriales” se plantean como una alternativa real y ambientalmente respetuosa al uso de los polímeros sintéticos utilizados hasta ahora para el envasado de alimentos. Además, su potencial comercial es elevado ya que pueden servir como soporte de aditivos activos con características antimicrobianas y sus costes de producción se encuentran en condiciones de entrar en competencia comercial con los polímeros petroquímicos.

Alfredo Millán Hernández

Master en Gestión Integrada EEN


Restauración de la Mina de Touro

La mina de Touro, situada en la provincia de A Coruña,  es un yacimiento de sulfuros metálicos entre los que destacan minerales como la pirita (FeS2),
la calcopirita (CuFeS2) y la pirrotina. Esta mina ocupa unas 500 hectáreas y fue explotada desde mediados de los años setenta a finales de los años ochenta para la obtención de cobre a partir de la calcopirita.

La explotación de esta mina, como la de cualquier explotación a cielo abierto, ha provocado una enorme alteración en el paisaje. Pero aquí no acaba el problema del abandono de la mina de Touro, en la que durante muchos años no tuvo lugar ningún tipo de restauración. Debido a que se trata de un yacimiento cuyos minerales son ricos en sulfuros, el abandono a la intemperie de las escombreras, de las cortas verticales y de la balsa de decantación, ha supuesto la oxidación de los minerales que forman el yacimiento y la acidificación, hasta niveles críticos, de las aguas de drenaje. Como consecuencia de estos procesos, el territorio ocupado por la mina se convirtió en un auténtico desierto ácido, que únicamente las bacterias adaptadas a ambientes extremos han sido capaces de soportar. Por otro lado, las aguas de drenaje, también ácidas, llegaron a los afluentes del río Ulla causando una importante contaminación y afectando a los ecosistemas que en él se desarrollan.

Esta situación se mantuvo durante varios años hasta que la empresa compostelana Tratamientos Ecológicos del Noroeste, en colaboración con la Universidad de Santiago de Compostela y con el apoyo de la UE, se decidió a emprender un proyecto de investigación poco común: la restauración de la mina utilizando suelos creados de forma artificial a partir de residuos, los tecnosoles.

Estos suelos han sido fabricados a partir de residuos tan diversos como lodos de depuradora, conchas de mejillón, cenizas, fibra de celulosa o aguas procedentes de la fabricación de aguardiente. Además de cumplir perfectamente las funciones de los suelos naturales, funcionan como correctores de pH, tienen elevada capacidad de retención de agua y son capaces de aportar los nutrientes necesarios para la vida de las plantas. Pero todas las características de los tecnosoles desarrollados, tan adecuadas para contrarrestar el problema de la mina de Touro, no han sido halladas por casualidad. Los investigadores han estado trabajando durante años en diferentes “mezclas”, y en diferentes escenarios de la mina, hasta encontrar los suelos más apropiados. Para ello ha sido fundamental la inversión económica.

Actualmente han sido recuperadas 300 ha. Organismos superiores, como aves rapaces, patos o zorros, viven en el territorio ocupado por la antigua mina, lo que quiere decir que también lo hacen todos los organismos de los que depende su supervivencia. La zona es ahora un ecosistema completo, en el que tiene cabida toda la cadena trófica. Pero ahí no acaba todo, a mediados de este año la Xunta de Galicia aprobó el proyecto de urbanización de suelo industrial en los
terrenos de la antigua mina. Es decir, no solo se ha conseguido restaurar la mina a nivel ecológico, sino que además supondrá un beneficio económico a partir de la creación de un parque industrial.

Todo ello gracias a una “sencilla” idea y a la inversión económica realizada. Pero, ¿cuántas buenas ideas no llegan nunca a convertirse en realidad por falta de inversión? La restauración de la mina de Touro es un buen ejemplo de cómo la financiación de investigaciones relacionadas con el medio ambiente pueden  dar lugar a un bien para toda la comunidad. Por ello, con este artículo se pretende reivindicar las ayudas a la investigación como forma de desarrollo de la sociedad.

Raquel González Ávila

Master en Gestión Integrada EEN


La agricultura biodinámica

El movimiento biodinámico está organizado a nivel internacional y avalado por un organismo certificador creado en 1997, Demeter International, que actualmente supervisa a unos 3.000 productores de agricultura biodinámica de 40 países.

Para explicar el concepto de biodinámica hay que tener en mente otro término:  la antroposofía, filosofía con bases científico-espirituales que nos ayuda a la comprensión del mundo y del ser humano. El concepto de antroposofía fue desarrollado por el austriaco Rudolf Steiner (1861-1925) y su importancia radica en la influencia que ejerce el cosmos sobre las plantas y animales, al igual que afecta a las orientaciones del ser humano para relacionarse con el resto de la naturaleza. Steiner fue también quien desarrolló el concepto de biodinámica hace unos 80 años.

El biodinamismo va más allá de la simple idea de la agricultura ecológica o sostenible. La biodinámica entiende la Tierra como un organismo vivo que está bajo los efectos de las fuerzas cósmicas. Por tanto, según esto, una granja, finca o un cultivo es un organismo vivo. Para lograr implantar el movimiento biodinámico se deben cumplir cuatro factores clave:

  • Sistema cerrado: la cadena biológica formada por el suelo, plantas, animales y hombre debe permanecer lo más cerrada posible. Cada producto que abandona la granja tiene que ser restituido por otro de forma natural.
  • Autosuficiencia: se deberá contar con animales suficientes para generar el estiércol necesario que servirá finalmente como abono para el cultivo.
  • Planificación lunar: ha de seguirse el calendario lunar para la siembra, plantación y cosecha. En este calendario se especifican los días y horas más adecuados para cada actividad.
  • Entrega: el hombre se debe entregar por completo, lo cual influirá en la calidad de los alimentos, su salud y su felicidad.

La pregunta es, si tan beneficioso resulta para nuestra cosecha e incluso para nosotros mismos, ¿por qué no está más extendido? En primer lugar hay que destacar su alto precio, que se atribuye a que los costos de producción son también muy elevados. Dense Bell, de Heritage Prime, declara que la biodinámica supone una gran implicación por parte de los agricultores y señala que se tarda en obtener beneficios, pero que éstos se consiguen si las cosas se hacen bien. Se ha calculado que los costes iniciales de la agricultura biodinámica suponen 3 ó 4 veces los costes de la agricultura tradicional. Por otro lado, los productores biodinámicos aseguran que después de un par de años de trabajo esta relación cambia, debido a que al prescindir de productos sintéticos se baja el costo en un 40%.

Un aspecto muy importante a tener en cuenta es el tema de la fertilización del suelo. Para ello se emplean preparados catalogados entre los números del 500 al 508 y por las sustancias o plantas que se emplean en su elaboración. Uno de los más conocidos es el preparado de boñiga en cuerno (Preparado 500). A principios del otoño, se llenan los cuernos de las vacas que hayan tenido varios partos con estiércol sin paja -preferiblemente de vacas preñadas- y de manera que no queden espacios de aire en su interior. Se entierran hasta la primavera en suelo de pradera o de forraje que tenga una buena capa de humus. Hay que evitar los suelos pantanosos, los suelos con raíces de árboles o arbustos y las cercanías de muros de caminos y de zanjas. Se extrae el contenido del cuerno y se almacena en un lugar seco, como puede ser un cajón rodeado de turba rubia. Estos cuernos pueden ser reutilizables.

Así como la agricultura ecológica o los productos bio, la agricultura orgánica biodinámica también cuenta con un sello de calidad. El logo con la inscripción “Demeter” certifica que el producto ha sido elaborado de manera biodinámica. Asimismo, la etiqueta también garantiza que se cumplen los requisitos de la normativa orgánica europea. El nombre hace honor a la diosa griega de la agricultura.

Con todo esto, hay sectores que no creen en las bases de este tipo de agricultura, argumentando que “no creo que un signo del zodiaco me tenga que decir en qué momento debo de cultivar mis tierras”. Y es que no es el signo del zodiaco el que lo dice, sino el cosmos. Y aunque pueda sonar muy holístico y disparatado, se ha comprobado que siguiendo el calendario lunar y teniendo en cuenta la posición de ciertos astros, los cultivos, en la mayoría de los casos, dan productos de mayor calidad. Por lo tanto, nos vamos a beneficiar nosotros consiguiendo unos productos cualitativamente más competitivos y ayudando a que la Tierra siga un proceso de producción orgánico y natural.

Por lo tanto, sabiendo todo esto y teniendo en cuenta la situación actual del mercado agrario, ¿compensa el desembolso inicial, la dedicación y el esfuerzo? ¿Se trata  un coste, o de una inversión?

Pedro Leira Jiménez

Master en Gestión Integrada EEN